viernes, 26 de junio de 2015

LA RÉPLICA DE LA SÁBANA SANTA DE TURÍN LLEGÓ A LA DIÓCESIS DE AVELLANEDA-LANÚS



La réplica de la Sábana Santa de Turín llegó ayer a la catedral de Avellaneda, donde se exhibirá y podrá ser venerada por los fieles hasta el miércoles 1º de julio. La imagen continuará en el territorio diocesano, por lo que desde el 2 hasta el 9 de julio podrá venerarse en la parroquia Sagrado Corazón (Ituzaingó 1147, Lanús Este). ¨Esta tela ´es el espejo del Evangelio´, porque allí están impresos los sufrimientos de Cristo, que padeció en la cruz por amor a nosotros¨, recordó el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Frassia, al recibirla en la catedral local.

(AICA) La réplica de la Sábana Santa que se ostenta en Turín, Italia, llegó ayer a la catedral Nuestra Señora de la Asunción (San Martín 745, Avellaneda), donde se exhibirá y podrá ser venerada por los fieles hasta el miércoles 1º de julio.

La imagen, que ya pasó por la catedral metropolitana de Buenos Aires, continuará en el territorio diocesano, por lo que desde el 2 hasta el 9 de julio podrá venerarse en la parroquia Sagrado Corazón (Ituzaingó 1147, Lanús Este).

“Esta réplica de la Sabana Santa, cuyo original está en Turín, fue autenticada por la Santa Sede por lo tanto estamos ante una réplica casi original. En ella, de alguna manera, están impresos los trazos que habrían cubierto a Jesús, después del descendimiento de la cruz”, afirmó el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Frassia.

“Como dijo muy bien el querido Papa San Pablo VI, esta tela ‘es el espejo del Evangelio’, porque allí están impresos los sufrimientos de Cristo, que padeció en la cruz por amor a nosotros. Y para nosotros es un momento de dolor, por cuánto ha sufrido Jesús, pero también cuánta esperanza nos da porque este sufrimiento produjo la salvación del mundo”, agregó.

Al recibir la imagen en la catedral, el prelado indicó que éste “es un momento de veneración; no estamos obligados a creer en la Sábana Santa, por lo tanto queda al libre arbitrio de cada uno de nosotros. Pero sí, este recuerdo, nos lleva a la memoria de la Pasión de Cristo Jesús”.

“Este misterio nos lleva a las profundidades más íntimas, más inmensas, de lo que significa el dolor de Cristo y de toda la humanidad. En el podemos contemplar sufrimientos, humillaciones, vejaciones, violaciones, injusticias, torturas, de tantas muertes de hombres, mujeres, niños y ancianos por todas partes y todos están contenidos en el misterio redentor de Jesucristo”, sostuvo.

Por último, monseñor Frassia aseguró que “esta sábana tiene que ser una fuerza de compromiso para decir: cuánto amor nos has dado Jesús; por amor te has brindado sin gemir palabras, como un cordero, en silencio fuiste al matadero por nosotros; benditas llagas, benditas cruces, bendito sufrimiento, que ya no tiene la última palabra; pues lo trágico de la cruz se abre a la esperanza de lo eterno”.

La exhibición de la réplica del Santo Sudario en la Argentina coincide con la ostensión hecha en la ciudad italiana de Turín, donde el papa Francisco estuvo este fin de semana.

El Sudario de Turín —también conocido como la Síndone, Sábana Santa o Santo Sudario— es una tela de lino de 436 × 113 centímetros que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión. Se encuentra ubicado en la capilla real de la catedral de San Juan Bautista, en Turín (Italia). Los orígenes del sudario y su figura son objeto de debate entre científicos, teólogos, historiadores e investigadores. Se sostiene que el sudario es la tela que se colocó sobre el cuerpo de Jesucristo en el momento de su entierro, y que el rostro que aparece es el suyo.

“La Sábana Santa es un ‘reto a la inteligencia’ por la extraordinaria crónica visual que ofrece de la pasión de Cristo. ‘Dado que no se trata de una materia de fe, la Iglesia no tiene competencia específica para pronunciarse sobre esas cuestiones. Encomienda a los científicos la tarea de continuar investigando para encontrar respuestas adecuadas a los interrogantes relacionados con este lienzo que, según la tradición, envolvió el cuerpo de nuestro Redentor cuando fue depuesto de la cruz’”, se explica en la convocatoria citando palabras de san Juan Pablo II.


El programa de la visita del Sudario a la catedral diocesana de Avellaneda-Lanús prevé para cada día misas, confesiones, adoración al Santísimo, un tiempo para oración y súplicas, además de la proyección del documental “Síndone. Historia de un misterio”, de 15 minutos, que produjo el Centro Televisivo Vaticano (CTV).

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