martes, 28 de agosto de 2018

A ONCE AÑOS DE LA MUERTE DE LUIS PONS


Más de una década sin respuestas.



Luis Pons era trabajador del Vivero Municipal de Avellaneda. Se desempeñaba como sereno encargado de cuidar la dependencia en el turno noche. Su lugar de trabajo era un cuarto minúsculo sin ningún tipo de comodidad. Había pedido a su empleador, la Municipalidad de Avellaneda, algún tipo de calefacción para soportar el frío. Ante la indiferencia de las autoridades, no tuvo otra solución que improvisar un brasero. El 27 de agosto de 2007 murió por inhalación de monóxido de carbono.
La Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad de Avellaneda sin duda pudo haber previsto y solucionado sin mayor problema algo tan simple como la calefacción de un pequeño cuarto de vigilancia. Pero una vez muerto Luis Pons, prefirió entorpecer el trabajo de la prensa mediante la prepotencia y el patoterismo. El Secretario de Obras Públicas de aquel entonces es un personaje conocido: el ingeniero Jorge Ferraresi. Sí, el actual intendente de nuestro partido.

A once años de la tragedia, familiares y compañeros de trabajo aún no han recibido respuesta alguna por parte de la Municipalidad ni del Ministerio de Trabajo de la Provincia de aquel entonces.

El caso tampoco tuvo la cobertura que merecía en los medios nacionales.

Pero hubo todavía más muertes de trabajadores municipales.

Adrián González, el 14 de septiembre del 2011, muere a causa de una caída mientras realiza poda de árboles sin ningún tipo de protección ni entrenamiento en la tarea.

Carlos González, el 1 de marzo de 2011, mientras realizaba una reparación en la zona de los Siete Puentes muere aplastado por un camión de la municipalidad. El camión se deslizó por la pendiente del puente porque no le funcionaba el freno de mano.

En septiembre de 2015 Oscar Ayala colocaba pantallas led en el teatro Roma para una teleconferencia entre Ferraresi y Cristina de Kirchner. Una de las sogas usadas para sostener las pantallas se corta y caen sobre Ayala las parrillas de sonido y alumbrado. La teleconferencia se realizó de todos modos, mientras el operario está en terapia intensiva. Fallece unos días más tarde.

Es muy curioso que tantos hechos de irresponsabilidad y negligencia sean ocultados por parte de quienes por estos dìas parecen estar obsesionados por cualquier ínfimo incidente relacionado con escapes de gas, instalaciones defectuosas y supuestos incendios y explosiones. Es evidente que el tema no les preocupaba en lo más mínimo cuando pudieron evitar sus propias tragedias.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario