lunes, 27 de agosto de 2018

PRESIDENTE PERÓN, EL HOSPITAL QUE SE LEVANTA DE LA DECADENCIA



    Dra. Elena Reymondes (izq.), directora del Hospital  y  Dra Cristina Gaitan (der), directora asociada

Entrevista exclusiva a las directoras del Hospital Provincial Presidente Perón (Ex Finochietto) de Sarandí. Todo sobre la nueva guardia y las nuevas obras de infraestructura. La adquisición de tecnología de punta. Además despejaron dudas, acerca de un incidente menor del fin de semana, donde no existieron heridos ni daños de consideración.



El Hospital Perón fue noticia este fin de semana por rumores de una supuesta "explosión con trabajadores heridos", tal cosa nunca ocurrió, tal como lo informó Multimedio En La Mira, con información chequeada con fuentes policiales y de bomberos.


INVESTIGAN EXTRAÑO SABOTAJE EN EL HOSPITAL PERÓN

En horas de la noche cerca de las 21hs toma conocimiento personal de policía adicional del Hospital Presidente Peron; que en el área de la cocina; habría un principio de incendio.

Automaticamente se practica protocolo de emergencia y antes de desplazase al lugar; se realiza llamada a los bomberos por precaución.

Al llegar a la cocina, personal policial constata que en el lugar los mismos empleados habían apagado un principio de incendio, utilizando los correspondiente mata fuegos reglamentarios.

Así las cosas siendo las 21: 18 horas se hace presente autobomba numero 5 de Sarandi; a cargo del Oficial Segundo Cambareli el cual constanta que NO hay peligro y por precaución del caso, procede cómo es costumbre, a cerrar lleve de gas del lugar.

Cabe destacar que el personal de cocina, que actuó en el incidente y como el protocolo correspondiente lo exige, fue llevado a guardia donde solo recibieron oxígeno por el humo.

Aclarando que gracias a Dios, no hubo lesionados ni daño materiales.

 LA PALABRA CALIFICADA
“Fue algo mínimo. Un incidente con un mechero y una cocina llena de grasa”, asegura Cristina Gaitán, directora asociada del Hospital, en diálogo con Marcelo Brunwald. “Los bomberos vinieron pero no tuvieron que actuar porque estaba todo controlado. Se examinó por las dudas a todos los empleados que estaban trabajando y solamente hubo que darles un poco de oxígeno. No hubo daños materiales importantes, se cortó el gas por precaución. Una vez más el equipo respondió adecuadamente”, detalla.


OPERACIONES DE PRENSA 
¿Hay alguna intención detrás de la atención desmesurada que se le prestó al supuesto incendio? “Habrá que preguntarle a la gente que vierte esas versiones”, sugiere Elena Raymondes, directora del Hospital: “Nosotros estamos para hacer y queremos hacer. Y queremos que nos dejen hacer”. “No entramos en peleas. No tenemos aspiraciones políticas, nosotros trabajamos, hacemos”, puntualiza.  



HOSPITAL DE GUERRA
La administración actual recibió el hospital en un estado calamitoso: “La guardia estaba totalmente deshecha. Estaba vacía”, describe Reymondes. “Se quería pasar todo al UPA (Unidad Primaria de Atención). Fuimos consiguiendo nombramientos y actualmente nunca están los servicios vacíos”.

MANOS A LA OBRA
Se trabaja mucho en mejorar el edificio, que padece de goteras y filtraciones de humedad, tareas que estaban postergadas. “Hubo que apurar la obra de los techos de sala, que es bastante costosa, para terminar otras obras”, acota. Estará terminado para principios del año que viene.

DESIDIA O INOPERANCIA 
Muchos trabajos y reparaciones anteriores se hicieron mal: “Cuando se hizo nuevo el servicio de nefrología, seguía persistiendo el problema de humedad. Se tapaban los techos con durlock pero arriba había manchas de humedad que eran goteras”, detalla Raymondes. “Por suerte todo eso se desbloqueó. No fue fácil, batallamos constantemente”.

REVERTIR LA TENDENCIA
Muchas de las quejas del vecino se refieren a la falta de médicos. “No es que seamos insensibles o que el ministerio lo sea. Se dejó llegar a un punto crítico. La decisión de la gestión anterior era cerrar la guardia. No hubo nombramientos durante muchos años. La solución era que el hospital fuera de derivación, sin guardia”, responde Cristina Gaitán: “Pediatría prácticamente no había”.


DIRECCIÓN DE PUERTAS ABIERTAS
“En esa circunstancias no vi que se hicieran denuncias como pasa ahora”, detalla Reymondes. Sin embargo, agrega, “Estamos siempre muy receptivos de todo lo que nos puedan criticar”.  





TECNOLOGÍA DE PUNTA PARA LOS VECINOS
Para antes de fin de año y por gestión del Ministerio de Salud de la provincia, se espera la llegada de dos aparatos muy importantes para la salud de la población: el tomógrafo y el angiógrafo para hemodinamia. El nuevo equipamiento es de última generación y reemplaza a máquinas de más de veinte años de antigüedad. “El angiógrafo no funcionaba y montones de estudios que se tenían que hacer estaban prácticamente interrumpidos”, dice Reymondes. Un angiógrafo detecta por rayos X los problemas del sistema vascular en tiempo real.

CONTRA EL CANCER
“Se han puesto en marcha ecógrafos que estaban obsoletos. Se adquierieron nuevos ecógrafos con presupuesto propio y se van a adquirir más. Se están haciendo mamografías nuevamente, después de años de que no se hicieran”, agrega Cristina Gaitán: “Hoy en día, para la atención y detección del cáncer en la mujer se está pudiendo trabajar con todos los elementos necesarios”.

“Se hacían 650 ecografías mensuales. Ahora estamos pasando las 700, 800 y vamos por más”, detalla Raymondes.

DEL LADO DE LA GENTE
Los paros son la cara más visible de los conflictos gremiales con el personal del hospital. “Es un derecho de los trabajadores, pero es inadmisible que se decreten el día anterior. La gente viene a atenderse haciendo muchos esfuerzos, dejan de trabajar”, expresa Raymondes. “Las operaciones programadas tratamos de hacerlas igual”, asegura.

LA MAKINA DE IMPEDIR
Acerca del propio trabajo de la dirección del hospital, opina Gaitán: “Vemos que tenemos un respaldo muy importante de la comunidad médica y de la población. Está bien que haya sectores en disenso que planteen las cosas que no ven bien. El problema es cuando no te dejan hacer o cuando tenemos que gastar en reparar lo que sabotean, lo que rompen a propósito. Eso es lo que más nos duele”. “Tuvimos que decir al servicio de alimentación que no diera más manzanas, porque tuvimos que destapar cuatro inodoros con manzanas envueltas en papel”, ejemplifica Raymondes. El sabotaje también se ensaña con cañerías, piletas y ascensores. El costo de reparación de los ascensores será asumido por la administración del hospital con fondos propios.

La gente que es crítica puede venir y revisar nuestros números”, dice Reymondes.

TELEFONO PARA EL INTENDENTE
Acerca de la limpieza en el hospital, nos cuenta Reymondes: “Recién ahora estamos encontrando la solución. Hay muchos cargos desvirtuados”. La recolección interna de residuos, incluídos los patogénicos, la hace el propio hospital pero la recolección de basura es responsabilidad de la municipalidad de Avellaneda. “Tiene que estar acondicionada en los containers como corresponde. Muchas veces no lo está” y finaliza "hemos adquirido hace muy poco, casi 20 nuevas máquinas para distintos tipos de limpieza y ésto redundará en mas y mejor limpieza".

CABLES DE TELA
La instalación eléctrica del hospital data prácticamente de la fundación y consiste casi totalmente de cables de tela, inadecuados para los artefactos eléctricos que se emplean actualmente. Esto evidencia la falta de inversión de gestiones anteriores.  El Ministerio de Salud de la provincia encargó la instalación de un nuevo tablero y dos grupos electrógenos. Por ahora se ha hecho la aumatización del grupo electrógeno existente. “Es un trabajo muy grande. Nunca se hizo”, asegura Gaitán.


"Estamos haciendo muchas cosas que no se ven, como la tarea diaria de arreglar todo lo que manos anónimas rompen,vaya a saber con qué interés, como los caños, los ascensores, los baños", resume Gaitán y finaliza "igualmente somos un equipo fuerte y con muchas ganas de seguir trabajando para el vecino".


🎙️ Podes escuchar la entrevista completa:

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