jueves, 27 de septiembre de 2018

25 AÑOS DE LA TRAGEDIA DE LA CALLE 25 DE MAYO - DÍA DE LA CONCIENCIA AMBIENTAL


A 25 años de la tragedia que inspiró el "Día de la Conciencia Ambiental".


A las 13hs del lunes 27 de septiembre de 1993, María Ángela llamó alarmada a su hijo Horacio, porque su esposo Manuel se había desplomado de repente. Horacio salió urgente (vivía a una cuadra) acompañado por su esposa, Rosa. En el camino, pidieron ayuda en un centro de EMERCOR emergencias médicas. Los dos ancianos ya habían muerto. Minutos después, el equipo de emergencias médicas llegaba a la casa e intentaba reanimar también a Horacio y Rosa pero también caerían mortalmente intoxicados. Fueron siete personas en total las que murieron ese día, de forma tan repentina y silenciosa que quizás no llegaron a saber qué les estaba pasando.

Apenas se sabe, veinticinco años después, qué pasó y qué sigue pasando con el tema ambiental.

Fueron días de pánico para los vecinos de Avellaneda. Se evacuó la cuadra pero se temía que en cualquier lugar, sin ningún tipo de aviso, pudiera repetirse la tragedia. Cerca de la casa del horror había un jardín de infantes, un geriátrico y una escuela. Pleno centro de la ciudad.



Se determinó a los pocos días que hubo una combinación de ácido sulfúrico y sales de cianuro (vertidos independiemente a la red cloacal) que dio como resultado ácido cianhídrico, un gas poderosamente letal, al estancarse debajo de la casa de 25 de mayo 319. Pero la causa penal se cerró a los tres años porque la Justicia entendió que los dos empresarios acusados de echar las sustancias “no tuvieron intención de matar”. La sentencia civil de 2006 condenó a Aguas Argentinas, la Nación, Provincia y Municipio y sus respectivas aseguradoras, pero también adjudicó, insólitamente, un porcentaje de responsabilidad a las mismas víctimas.

Se gambetearon culpas políticas con la destreza habitual. Se supo de denuncias contra autoridades, empresas estatales e industrias de la zona que fueron metódicamente ignoradas antes de la tragedia. La subsecretaria de Medio Ambiente de Avellaneda de aquel entonces, Mónica Capellini, estaba casada con el jefe de inspectores del partido, encargado de detectar y clausurar este tipo de irregularidades.




Hoy Mónica Capellini es responsable del Consejo Municipal de Políticas de Inclusión y Nuevos Proyectos de la gestión de Jorge Ferraresi

Es notable que a veinticinco años, un número significativo, los medios locales y nacionales se hayan olvidado completamente de este caso. En 1996 se sancionó la ley 24.605 que declara el 27 de septiembre como el “Día de la Conciencia Ambiental” y obliga a recordar derechos y deberes ambientales en las clases primaria y secundaria. El tema no ha perdido actualidad ni ha quedado clausurado con el paso del tiempo.

En Avellaneda hoy día no hay una monitorización efectiva y visible de la contaminación. Mediante la comunicación instantánea con el vecino que facilitan las redes sociales, se puede constatar la presencia de “algo en el aire”, un olor fuerte, irritación en la garganta, cuando sucede a nivel general, en Wilde y en Crucesita, y en lugares alejados del conurbano. La respuesta de las autoridades se demora demasiado, la misma irresponsabilidad de siempre. Si pensamos en la tragedia de la calle 25 de Mayo, un hecho fortuito, la combinación de las dos sustancias en ese domicilio en ese momento, puso de relieve dos infracciones graves concurrentes. Puede seguir pasando todo el tiempo y mientras no muera nadie, o mientras otro tema tape la muerte, creemos que las acciones contra el ambiente y los vecinos no tienen relevancia. Sabemos que ACUMAR, por ejemplo, toma cartas en el asunto y se ve obligada a clausurar fábricas porque existe la voluntad evidente de muchos empresarios de manejarse con total irresponsabilidad. Otro tipo de controles a nivel municipal directamente no existen. En el Parque Industrial Avellaneda reina una anarquía absoluta en este sentido.

La ciudad está hoy mucho más densamente poblada que en 1993. Además es notorio que no se cuenta con un servicio de emergencia (SAME) de reconocida efectividad como para acudir a tiempo a una emergencia de gran envergadura. O una coordinación estratégica de todo el cuerpo de rescate. Si volvieran a darse las circunstancias fortuitas que provocaron aquella lejana tragedia en la calle 25 de Mayo hoy nos enfrentaríamos a un volumen mucho mayor de víctimas. Veinticinco años después, la salud y la vida de nuestros vecinos siguen a merced de la desidia y la negligencia de nuestros funcionarios.

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