lunes, 10 de septiembre de 2018

MEL, DE AVELLANEDA: "A TODOS NOS DIO MUCHO ASCO. NO COMIMOS CASI NADA"

Chorizo con pelos

Mel Godoy, vecina de Avellaneda, denuncia al frigorífico Frigosur de avenida Belgrano y España en el centro de Avellaneda por venderle mercadería no apta para el consumo humano.

“Es la primera vez que pasa. Nunca tuve problemas con ese lugar”, aclara Mel. “No me gustaría acusar a los empleados, no quiero que nadie se quede sin trabajo”.

“Nos juntamos como cualquier día habitual a comer, con mi familia comemos asado”, cuenta, “al momento de cortar el chorizo de casualidad lo corto al medio y me encuentro con que tenía pelo”. “Lo miro bien y no lo podía creer”, continúa. “Estaba mi familia comiendo y a todos nos dio mucho asco. No comimos casi nada”.




La contaminación no se limitó al chorizo: “Había un pedazo de vacío que tenía un poco también”, detalla.

Este tipo de “hallazgos” en el chorizo criollo no son del todo infrecuentes (todo argentino conoce por lo menos un par de anécdotas espeluznantes). La verdadera lista de ingredientes es un secreto guardado celosamente por cada elaborador.

“Tampoco es higiénico encontrarme con eso”, resume Mel, “el tema es la higiene del frigorífico”.

Escuchá la entrevista completa aquí:

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