miércoles, 12 de septiembre de 2018

SOLEDAD DE PIÑEYRO: "LO QUE YO QUERÍA ERA SACAR A MI MAMÁ DE AHÍ"

Otra grave acusación contra la clínica UOM-Avellaneda

Soledad, vecina del barrio de Piñeyro, responsabiliza a la negligencia y el maltrato del personal de la clínica UOM Avellaneda por el fallecimiento de su madre, quien estuvo internada más de un mes allí.


“Primero le dieron un jarabe porque le dijeron que tenía una gastritis. Después de unos estudios de sangre le diagnosticaron pancreatitis y quedó internada”, relata Soledad. “La tuvieron 12 días solamente con suero y sufría mucho dolor.” Cuando se le dificulta respirar, los médicos deciden pasarla a terapia intensiva: “El regulador del oxígeno no andaba, estaba en malas condiciones y me tuve que ocupar personalmente de buscar uno”.

La madre de Soledad se contagia de neumonía en la sala de terapia intensiva, donde estuvo internada durante quince días. Eventualmente mejora, le dan el alta y la pasan a clínica médica en el segundo piso. “La ponen en una habitación con otra persona con neumonía”, aclara Soledad que se entera de esto mucho después. Una mujer que ocupaba la cama vecina fallece y quien advierte el hecho es el marido de Soledad, no el personal de la clínica: “La dejaron cuatro o cinco horas y pusieron un biombo para que mi mamá no la viera”.

“Después le ponen otra persona con neumonía” en la habitación. La madre de Soledad empieza a sufrir de dolores otra vez y se le reactiva la pancreatitis. “Todo el tiempo era ir a buscar a los médicos porque si no no venían”.

Soledad nota otra irregularidad al volver a la mañana: “Veo el suero donde estaba el calmante y no había pasado en toda la noche”. Se lo hace notar a la enfermera, que admite el grave error.

Hay un agravamiento del estado de salud de la mujer: “Hablé con el director de la clínica, me dijeron que entendían por lo que estaba pasando pero lo de mi mamá ya no tenía vuelta atrás”.
Fueron días de mucho dolor: “Sufrió el sábado y el domingo: a la 1am del lunes la pasaron a terapia de nuevo”. Soledad recibe un llamado de la clínica: “debía presentarme porque la tenían que entubar”.

Se tiraban la pelota entre el médico clínico que la atendía y la médica de cirugía”, cuenta Soledad, acerca de si el dolor era provocado por la neumonía o la pancreatitis.
Su mamá pierde la consciencia: “El míercoles ya no me escuchaba más”.

Acusa al personal de enfermería de no cumplir con los cuidados básicos de higiene: “El último fin de semana mi mamá tenía toda la cabeza manchada de sangre, no le cambiaron la gasa”. “Para ellos ya no importaba”, resume.

La madre de Soledad fallece el lunes 21 de noviembre a las 9 de la mañana. “Y me avisan recién a las 12, cuando llego al horario de visitas. Tenían mi celular y el médico me dice que no se podían comunicar conmigo”, aquí hace notar que sí se comunicaron cuando tuvieron que entubar. Es innegable que tenían su número de celular.

Para Soledad la muerte fue causada por la impericia y negligencia del personal médico y auxiliar del hospital. “El certificado de defunción dice que la causa de la muerte es neumonía y ella entró en la clínica por una pancreatitis”.

Señala que por la indiferencia de médicos y enfermeras, se vio obligada a presentar quejas oficiales y recriminar personalmente los descuidos y faltas de atención: “No me quedé quieta un minuto porque lo que yo quería era sacar a mi mamá de ahí”.

Soledad no ha empezado todavía acciones legales contra la clínica, pero de su relato se desprende que hay cierto número de irregularidades que la institución debería responder. Es posible que otras personas al tomar conocimiento de esta historia quieran compartir sus malas experiencias y movilizarse para que actúe la justicia. Se puede por ejemplo, plantear la inquietud en el Centro de Acceso a la Justicia de Avellaneda, Av. Mitre 351, local 20, para que oriente acerca de la manera de continuar el trámite.

Podés escuchar la entrevista completa aquí: 

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