viernes, 5 de octubre de 2018

¿CENTRO DE ATENCIÓN PRIMARIA O UNIDAD BÁSICA?

Centro de Atención Primaria "Ramón Carrillo" en el barrio La Saladita


Venimos observando últimamente cómo se ha deteriorado el trato al vecino en las unidades sanitarias de atención primaria de nuestro partido. Ahora también tienen servicio de adoctrinamiento, reproche e instrucciones políticas, según se puede oír en el insólito audio que nos acerca un oyente.

A raíz del temor generalizado por los casos de infección por estreptococo este año, son muchos los padres que se acercaron a las salitas para vacunar a sus hijos.
El audio que acompaña esta nota se registró en el Centro de Atención Primaria “Ramón Carrillo”, ubicado en Agrelo y Génova, del barrio La Saladita.

Dice el mensaje que recibimos ayer:
“Recién fue mi hermana a darle a mi sobrina la vacuna de los tres meses. En la salita de La Saladita les dicen a las mamás que el gobierno nacional quitó las vacunas del calendario y les dan una receta para que la compren por un valor de 3000 pesos.”

Hasta aquí, la irregularidad es que si hay problemas con las vacunas que deben estar a disposición de los ciudadanos, esto se debe tramitar por los canales adecuados para plantearlo antes autoridades nacionales o provinciales. Hasta ahora el secretario de Salud del municipio de Avellaneda, Dr. Luis Parrilla, por ejemplo, no ha comunicado esta situación que, de comprobarse, sería muy grave.

Por otra parte, quien asiste al servicio de la salita necesita orientación y contención. Nuestro vecino no encuentra lo uno ni lo otro. Sí, en cambio, recibe una reprimenda por su supuesta “responsabilidad” en el estado actual de las cosas, gracias a su voto extraviado. Y una recomendación para las elecciones del año que viene. Absurdo por donde se lo mire. Completamente fuera de lugar.

El tono es prepotente y se dirige con aire despectivo a los asombrados vecinos, que ven trastocada la asistencia médica en un acto político. La idea es que cualquier situación, incluso cuando está en juego la salud de niños, es apropiada para sacar algún rédito político, aunque no vaya más allá de la catarsis. 


“No se compraba esa vacuna, estaba en calendario obligatorio. La había puesto “la chorra” y ahora vino “el decente” y la sacó. Y es una vacuna que sale 3 lucas. La “chorra” que robaba ponía vacunas y el decente que no roba las saca. Es así la cosa. Así que recorta una a los tres meses, la otra a los cinco y la otra a los quince meses y después le toca a los doce años. Si la tarjeteás vas a estar pagando una cuando vas a tener que ir a comprar la otra, que había puesto “la chorra”. Para que les quede claro a ver cómo van a votar el año que viene.”

Sería bueno que desde el Municipio se aclare si en realidad existe este problema de falta de vacunas. O si es otra excusa para hacer política donde no corresponde.

Escuchar aquí:


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