miércoles, 17 de abril de 2019

¿ALGUIEN ENCUBRE AL ASESINO DE TOMÁS RODRÍGUEZ?



Luciana, vecina de Sarandí, nos relata el hecho en el cual resultó muerto su marido Tomás Rodríguez el pasado 11 de marzo.

Ocurrió minutos antes de las 20hs del lunes 11 de marzo, en la calle Salta entre Solier y Cordero, Sarandí.
Luciana estaba discutiendo con su esposo Tomás en la vereda de su casa. La escena pareció tornarse violenta, lo que es advertido por el pasaje de un colectivo de la línea 33 que pasaba. El colectivo se detiene y bajan dos hermanos, que tratan de calmar los ánimos de Luciana y su esposo.

LA AGRESIÓN
A la carrera baja un tercer pasajero por la puerta trasera del colectivo y derriba a Tomás de un golpe. Sin mediar palabra, vuelve a atacar con un certero golpe que fue mortal. "Cuando lo estábamos ayudando a levantarlo, le pega esa patada en la nuca que lo mató". Este tercer pasajero vuelve a subir y el colectivo se va. Tomás quedó inconsciente. "Mi marido ni siquiera llegó a defenderse. Intentaba respirar y no podía”, relata Luciana. Según detalla la autopsia, que determinó que la muerte fue causada por una fractura de cráneo seguida de derrame cerebral, el objeto del golpe debió ser un objeto duro y pesado, contundente, un calzado tipo borceguí o zapatos de construcción con punta de acero.

INCONSCIENTE
Acierta a pasar por allí una amiga de Luciana, que después lleva a Tomás hasta el hospital Eva Perón, ante la demora de la ambulancia. No se sabe si Tomás llegó vivo al hospital; las versiones de los médicos que hablaron con Luciana difieren. Ella sentía el cuerpo de Tomás tibio, pero las manos frías. "Ni siquiera hicieron el intento para ver si podía vivir.” La cabeza no estaba inmovilizada con ortopedia y el rostro se ponía morado.

EL VIDEO
"En la calle no hay cámara pero hay una fábrica que puede tener filmaciones”, señala Luciana. Pero sí apareció la fillmación de la cámara a bordo del colectivo. Este registro fue visto por el hermano de la víctima a los tres días del incidente y aseguró que se distinguía claramente la cara del agresor . Sin embargo, la fiscalía tiene otro video, acortado, en el que falta este detalle clave para la resolución del caso. "La fiscalía tiene el video pero no completo. La comisaría 4ta está ocultando lo que falta", sospecha la vecina de Sarandí. "El comisario le pidió a mi cuñado que no molestara a la línea 33, como si supiera que ya había hablado con ellos."

IMPOTENCIA
Luciana todavía no tiene un abogado penalista que pueda ocuparse del caso. Quedan dos niños de 1 y 4 años sin padre. Tomás llevaba menos de dos semanas trabajando en la municipalidad de Avellaneda. "Nadie me va a devolver a mi marido pero por lo menos quiero encontrar a la persona que hizo esto", concluye Luciana.

Escuchá aquí la entrevista completa:

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